 El miedo a prostituirse Cada noche, Suad y Farah venden sus cuerpos al mejor "postor" para poder mantener a sus familias. Son dos refugiadas que, junto a otros dos millones de personas, han abandonado Irak a causa de la guerra, empujadas por la esperanza de encontrar un futuro mejor.
Huyeron de su país, como siguen haciéndolo centenares de mujeres cada día, porque allí no pueden vivir si no son permanentemente escoltadas por un hombre, de lo contrario se arriesgan a ser secuestradas, torturadas o asesinadas a manos de bandas criminales. Así lo contó Nawal Abdul Karim, de ...
|